Consejos para amansar un gato arisco

¿Tienes un gato arisco? En nuestro trabajo de hoy te enseñaremos los consejos que necesitas saber para amansar y domesticar a tu gato.

Los gatos son mascotas muy independientes y tienen una reputación algo “injusta”, ya que son considerados como que tienen reacciones inesperadas o traicioneros.

Desafortunadamente, son reacciones muy frecuentes en estos animales, pero la mayoría de las veces son interpretadas de otra manera y, suelen ser provocadas por los mismos dueños.

¿Cómo se comporta un gato?

Un gato es animal muy solitario y territorial. Su territorio es el lugar donde lo habita, tolera la presencia de otros animales, aunque muchas veces hay tensiones entre ellos, debido a que ambos peleen por ser el que domine.

Lo que quiere decir que, un gato puede ser dominante para tener acceso a la comida y acercarse al dueño. El establecimiento del “poder” muchas veces se da por la vía agresiva, es decir, puede haber una agresión física entre ambos animales.

Son animales que prefieren dormir y tienen cortos periodos de actividad. No son similares a los perros, que están buscando caricias o juego. Sólo lo harán cuando ellos quieran.

Entonces, ¿todos los gatos son ariscos? Pareciera que sí. Cada uno compite de manera agresiva, ellos son los que eligen el momento para compartir con su entorno y, en muchas ocasiones, prefiere estar agua. Sin embargo, hay gatos sociables.

¿Qué provoca las reacciones inesperadas de un gato?

Muchas veces es frecuente que el gato agreda cuando se le acaricie. Los gatos prefieren oler las piernas de su dueño y restregarse en ellas, desde la cabeza hasta la cola. Ante este tipo de señales, parece normal que nosotros vayamos a acariciarlo, el gato intenta huir y ataca a su dueño. ¿Qué pasa? Simple, el gato desde un principio nos estuvo marcando con su olor y anulando todo aquello que traigamos de la calle.

Las miradas fijas también provocan estas reacciones. Estas suelen indicar tensión entre dos animales, lo que puede llegar a desencadenar una pelea. Aunque para nosotros es un signo de comunicación, para los gatos es una amenaza declarada.

Las caricias en varias zonas de su cuerpo pasan de ser agradables a insoportables. Cuando esto sucede, los gatos se retiran lentamente, por lo que debemos dejar que se vayan.

¿Qué podemos hacer para que un gato no se arisco?

El primer paso es conocer su verdadera conducta. Los gatos no son como los perros y no podemos esperar las mismas respuestas; debemos de tener en cuenta que, aunque haya convivido con los seres humanos durante años, no han sido domesticados, como el caso de los perros. El gato suele apañárselas solo, pues conserva su instinto cazador.

Por otro lado, debes de ser consciente que son animales territoriales y defienden su zona. No hacen maldades por fastidiar, está expresando su conducta y está informando cuál es su territorio. Dicha conducta la podemos eliminar, pero nunca malinterpretar.

Lo tercero que hay que tener en cuenta es, darle un premio cuando se quiera reforzar una conducta. En el caso de los gatos, no debe de castigárseles por una mal conducta.


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