¡Me da una rabia!

¿Por qué nos da rabia o bronca? Porque si bien es una de las enfermedades más letales que se conocen (tiene un 100% de letalidad), es prevenible, o sea que, puede evitarse.

 

¿Cómo se transmite la rabia?

Tanto en el ciclo urbano como en el selvático, se transmite a través de mordeduras. Puede ocurrir también el caso de que un animal infectado lama el cuerpo de una persona con una herida reciente, ya que el virus se acumula en gran cantidad, en la saliva del animal infectado. Una vez dentro del cuerpo, viaja a través de los nervios hasta el cerebro y es ahí cuando se presentan los signos clínicos y la enfermedad es letal.

 

¿Cómo evitamos que en nuestras mascotas se contagien y mueran?

Con la vacunación antirrábica. Esta vacuna debe aplicarse una vez por año y si prestan atención, verán que hay campañas de vacunación antirrábica por todo el país.

 

En cuanto a los humanos, hay tres formas de prevención posibles del ciclo urbano:

1-La vacunación masiva de los perros en zonas infectadas, la única manera de romper durablemente el ciclo de transmisión de la enfermedad del animal al hombre.

2-La vacunación humana, preventiva.

3-La administración de suero antirrábico tras la mordida por un perro sospechoso.

 

Según la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OIE), quienes están trabajando en estrecha colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la erradicación de la rabia, más del 95% de los casos de rabia en el hombre a nivel mundial se debe a mordeduras de perros infectados. La rabia es un virus que afecta el sistema nervioso de todos los mamíferos, incluyéndonos. Una vez que se presentan signos clínicos (el período de incubación puede durar hasta 6 meses), es incurable y mortal.

Veterinarian and nurse intubate the diseased dog prior to tumor surgery.

Esta enfermedad presenta dos ciclos diferentes: el urbano y el selvático. En el ciclo urbano, el principal reservorio de la enfermedad es el perro, mientras que, en el selvático, el actor principal es el murciélago.

 

Volviendo a la vacunación en animales, es de suma importancia guardar el certificado otorgado por el veterinario hasta la próxima vacunación anual, ya que, si por diversos motivos nuestra mascota muerde a otro animal o a una persona y no poseemos el certificado de vacunación, existe la posibilidad de que debamos sacrificarlo, porque el diagnóstico de Rabia se da a partir de una muestra de tejido tomada del cerebro del animal sospechoso.

 

Para Terminar: ¿se acuerdan del caso del gato positivo que les mencioné mas arriba? Bueno, su dueña lo llevó a consulta porque mostraba un comportamiento anormal y resultó que tenía la vacuna antirrábica vencida hace dos años, por lo que su muerte pudo ser prevenida.

 

María Eugenia Chimenti.

Veterinaria egresada de la Universidad de Buenos Aires.

 

 

 


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