La piel es un órgano que se renueva constantemente y, además, es muy extensa. Una de las estructuras de la piel es el pelo, que cumple una función protectora y termorreguladora. Por ello, debemos de cepillar constantemente al perro.

La piel tiene tres capas: la epidermis, la dermis y la hipodermis. Cada una tiene un grosor y anexos o estructuras distintas. Conjuntamente, estas capas tienen varias funciones:

  • Protegen de agresiones lumínicas, mecánicas, químicas, microbiológicas y de temperatura.
  • Está dotada con miles de receptores nerviosos.
  • Tiene un papel termorregulador.
  • Posee funciones metabólicas.

Para que la piel de nuestra mascota se mantenga sana, es importante que cuidemos de su pelaje. Sin este, la piel estaría expuesta y podría comenzar a surgir enfermedades.

Los animales que tienen el cuerpo cubierto de pelo no necesita que se les lave con agua y jabón como es el caso de otros. Si exponemos a nuestro perro a duchas consecutivas, eliminaremos la protección que posee la piel. Lo que aumentaría la probabilidad de desarrollar infecciones o dermatitis.

Cepillar regularmente su pelo elimina la suciedad que adquiere a diario. El polvo, los ácaros u otras partículas que se pueden remover con un cepillado.

Ayuda a mejorar el vínculo

El cepillado debe de ser una actividad donde el perro se sienta tranquilo. Si al él no le gusta, debes de buscar cambiar la situación.

Puedes mostrarle el cepillo mientras le ofreces algo de comer. Cuando hayan pasado días, cepilla la zona donde le guste que le implementen caricias, a la vez que le ofreces un premio.

A medida que pasa el tiempo debes de ir aumentando las sesiones, reducir los premios y probar otras zonas. Siempre hay que respetar el derecho de nuestro perro a no ser tocado, para que no sienta que lo estamos agrediendo y no crear una situación traumática.

Cuando el cepillado se vuelve placentero, se hace un ejercicio ideal para construir y desarrollar el vínculo humano-perro.

Aprovecha para observar la piel

Cuando estemos cepillando a nuestro perro, es un buen momento para observar la piel detenidamente. Al pasar el peine, los pelos se separan los unos de los otros, lo deja visible este órgano.

Cualquier cambio en el color de la piel, su grosor o posibles heridas podrían pasar desapercibidas hasta que la enfermedad estuviera más desarrollada.De esta forma, podemos prever ciertas patologías y visitar antes al veterinario.

Cepillar regularmente a tu perro disminuye la probabilidad de sufrir dermatitis

Para cualquier perro, tanto si es de pelo largo o corto, el cepillado es importante. Si cepillamos frecuentemente al can, disminuiremos la cantidad de pelo muerto que pueda acumular. Además, ayudaremos al aireamiento de la piel. Esto impide la proliferación de bacterias anaerobias, que requieren un ambiente poco oxigenado para vivir.

Asimismo, como dijimos anteriormente, si aparece el más mínimo atisbo de dermatitis, debemos acudir al veterinario antes de que empeore.

Observar la piel

Cuando estemos cepillando a nuestro perro, podrás visualizar sin problema la piel. Al pasar el peine, los perros se separan, dejando ver el órgano.

Cualquier cambio de color de la piel, grosor o  heridas puede pasar desapercibidas incluso cuando la enfermedad está muy desarrollado. De esta forma, vamos a prever algunas patologías y podremos visitar al veterinario.

Cepillar regularmente el pelo impide el desarrollo de dermatitis

Para cualquier perro, el cepillado es importante. Si se cepilla con frecuencia, vamos a eliminar el pelo muerto que queda acumulado. Además, vamos a ayudar al aireamiento de la piel.